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Trabajo en toda España

Nº de Técnico titulado: 01/24/00024849/SANP108

Tanatopractor certificado en Vigo

Como tanatopractor titulado, realizo embalsamamientos, conservaciones y preparación del difunto para funerarias y particulares en Vigo y su comarca, incluidas las repatriaciones desde el extranjero con inhumación en Galicia.

Jesús Chacón Espín, técnico tanatopractor, en una sala de tanatopraxia
Certificado de profesionalidad de Tanatopraxia de Jesús Chacón Espín
Certificado de profesionalidad de Tanatopraxia

Sobre mí

Jesús: Tanatopractor titulado y certificado

Soy técnico tanatopractor titulado, con años de ejercicio profesional en el sector funerario. Dispongo de la formación, las homologaciones y las certificaciones que exige la normativa de policía sanitaria mortuoria para el ejercicio de la tanatopraxia.

Como técnico titulado y acreditado, redacto y firmo las actas tanatológicas que acompañan a los embalsamamientos y a los traslados de difuntos nacionales e internacionales.

Presto servicio principalmente a empresas funerarias y también a particulares. Las intervenciones se realizan conforme a los protocolos sanitarios y a la normativa autonómica aplicable en cada caso.

  • Técnico tanatopractor titulado
  • Formación y certificaciones acreditadas
  • Emisión de actas tanatológicas
  • Servicio a funerarias y particulares
Más sobre mí

Servicios

Tanatopraxia y servicios funerarios

Servicios de tanatopraxia y servicios funerarios complementarios. Selecciona una categoría para consultar cada servicio.

Embalsamamientos

Conservación prolongada del difunto para velatorios de larga duración, traslados y repatriaciones.

Conservaciones transitorias

Tratamiento de conservación temporal para periodos de exposición o de espera de corta duración.

Reconstrucciones y tanatoestética

Higienización, preparación estética y reconstrucción del difunto para su exposición.

Extracciones de marcapasos

Retirada de marcapasos y otros dispositivos implantados antes de la cremación.

Actas tanatológicas

Redacción y firma de las actas que acreditan cada intervención ante autoridades, consulados y transportistas.

¿No lo ves en la lista?

Indícame el servicio que necesitas para valorar si puedo prestarlo o derivarte a otro profesional.

Galería

Galería profesional

Equipamiento e instalaciones utilizados en las intervenciones de tanatopraxia.

Herramientas de tanatopraxia
Quirófano de tanatopraxia
Útiles de tanatopraxia
Jesús Chacón Espín, técnico tanatopractor, con uniforme sanitario y guantes
Cartel de los servicios de tanatopraxia y de los servicios funerarios de Jesús Chacón Espín
Imagen de presentación de Jesús Chacón Espín, tanatopractor y embalsamador
Jesús Chacón Espín en la sala de tanatopraxia, con equipo de protección e instrumental

Proceso

Cómo trabajo

Procedimiento de solicitud y prestación del servicio.

  1. Contacto

    Solicitud del servicio por WhatsApp, por teléfono o por email, con los datos del caso: localidad, lugar, fecha prevista y tipo de intervención.

  2. Valoración

    Determinación de la técnica indicada y de la documentación necesaria, y fijación del lugar y la hora de la intervención.

  3. Realización del trabajo

    Desplazamiento, ejecución de la intervención conforme a protocolo y, cuando procede, emisión y firma del acta tanatológica.

*Esta información no constituye asesoramiento legal, se muestra a título informativo y podría cometer errores.

Vigo y las repatriaciones de emigrantes

Galicia es una de las zonas de España con mayor tradición migratoria. Durante generaciones, el puerto de Vigo fue uno de los puntos de partida hacia América, y a partir de los años sesenta muchas familias de la ría y de las comarcas próximas emigraron también a Suiza, Alemania, Francia o el Reino Unido. En la actualidad, en casi todas las parroquias hay emigrantes retornados, personas que siguen residiendo en el extranjero y familias con hijos y nietos en dos continentes.

Por este motivo, en Vigo es habitual un tipo de servicio que en otras ciudades es excepcional: la repatriación en sentido inverso. No se trata de trasladar fuera de España a una persona fallecida, sino de trasladar el difunto desde Buenos Aires, Montevideo, Caracas o Ginebra para su inhumación en la parroquia o el municipio de origen. Es un procedimiento largo y con muchas fases, en el que intervienen dos países, dos funerarias y, con frecuencia, varias administraciones.

Repatriaciones desde Argentina, Uruguay o Venezuela

Desde América el traslado se realiza por vía aérea, y rara vez hay vuelos directos a Galicia. Lo habitual es que el féretro llegue a un gran aeropuerto, normalmente Madrid-Barajas, y continúe desde allí hasta Vigo. Antes de la salida, el país de origen exige sus propios documentos: el certificado de defunción local, el permiso de traslado de su autoridad sanitaria y el certificado del tratamiento de conservación o embalsamamiento aplicado. Argentina, Uruguay y Venezuela forman parte del convenio de la Apostilla de La Haya, por lo que sus documentos públicos se legalizan por esa vía. El consulado de España en el país de origen suele revisar la documentación y puede expedir algún documento propio para el traslado, por lo que debe contactarse con él desde el inicio del trámite.

Repatriaciones desde Suiza y otros países europeos

Desde Europa, el traslado por carretera es una alternativa al transporte aéreo. Un vehículo funerario puede realizar el trayecto desde Suiza, Francia o Alemania sin transbordos ni dependencia de los horarios de carga, en un viaje largo pero directo. La elección entre una vía y otra suele depender de la distancia, de los plazos y de la cobertura del seguro, si lo hay. Cuando los dos países han suscrito el Acuerdo de Estrasburgo de 1973, como ocurre con buena parte de los europeos, el difunto viaja con el pasaporte mortuorio que prevé ese acuerdo, lo que simplifica la documentación. Si el país de origen no lo ha suscrito, se aplican sus normas y los requisitos consulares, que deben confirmarse antes de organizar el traslado.

Normativa gallega: Decreto 151/2014

En Galicia, la sanidad mortuoria está regulada por el Decreto 151/2014, de 20 de noviembre. Entre otras cuestiones, este reglamento clasifica los difuntos según el riesgo sanitario, ordena las prácticas de tanatopraxia y quién puede realizarlas, y fija las condiciones de los féretros, los traslados, los tanatorios, los crematorios y los cementerios. En una repatriación desde el extranjero, la norma gallega se aplica sobre todo en el destino final: la inhumación, la cremación o un posible velatorio se rigen ya por la normativa autonómica.

Los traslados internacionales se realizan normalmente en un féretro con caja interior de zinc soldada, y ese metal no puede introducirse en el horno crematorio. Si se opta por la cremación tras la repatriación, debe preverse desde el inicio, ya que la apertura de esa caja requiere unas condiciones adecuadas y, en su caso, la conformidad de la autoridad sanitaria. Cuando la cremación está decidida de antemano, suele resultar más sencillo realizarla en el país de origen y trasladar las cenizas.

Vías de llegada: Peinador, Barajas y el puerto de Vigo

El aeropuerto de Vigo, en Peinador, tiene sobre todo conexiones nacionales y algunas europeas. Un féretro que llega de América a Madrid puede continuar en un vuelo nacional hasta Peinador o, como ocurre con frecuencia, por carretera en un vehículo funerario. Santiago de Compostela y, al otro lado de la frontera, Oporto son otros aeropuertos de entrada que en ocasiones resultan más adecuados por horarios o conexiones. Cuando el difunto procede de un país no perteneciente a la Unión Europea, pasa además los controles sanitarios y aduaneros del primer aeropuerto europeo de llegada, lo que también debe tenerse en cuenta en el cálculo de plazos.

El puerto da lugar a otro supuesto propio de la ciudad. Vigo es uno de los principales puertos pesqueros de Europa y su flota faena en caladeros muy alejados. Cuando un tripulante fallece en alta mar, el capitán deja constancia del fallecimiento y, según la distancia y los medios del buque, el difunto se desembarca en el puerto más próximo o, en algunos casos, se conserva a bordo hasta llegar a tierra. Desde ese puerto, que puede estar en otro continente, el traslado sigue el mismo procedimiento que cualquier repatriación, con coordinación entre la naviera, el consulado y la familia.

Inhumación en parroquias y aldeas: aspectos logísticos

Aunque Vigo es una ciudad grande, su término municipal se organiza en parroquias como Bouzas, Coruxo, Oia, Saiáns, Teis, Lavadores, Bembrive o Valadares, y en su entorno, en el Val Miñor, O Morrazo, O Condado o el Baixo Miño, la población está muy dispersa en aldeas y lugares. En las repatriaciones de personas que emigraron hace décadas, el destino no suele ser Vigo, sino la parroquia o el lugar de origen y, con frecuencia, el nicho familiar. Este último tramo del traslado requiere concretar los siguientes aspectos:

  • La dirección. En el rural gallego los topónimos se repiten con frecuencia, por lo que deben indicarse siempre el lugar, la parroquia y el ayuntamiento, e identificarse con exactitud el cementerio.
  • El cementerio. Puede ser municipal, como el de Pereiró en la ciudad, o parroquial, y en cada caso el nicho se gestiona con una administración distinta.
  • Una persona de contacto en Galicia. Si la familia directa reside en el extranjero, se recomienda designar a una persona en Galicia que disponga de la documentación del nicho, conozca el lugar y pueda tratar con la funeraria y con la parroquia.
  • Los accesos. Muchas iglesias y cementerios están en caminos estrechos o en pendiente, y debe preverse hasta dónde puede acceder el vehículo funerario y desde dónde parte el cortejo.

Estos aspectos se resuelven antes de la llegada del féretro para evitar demoras en la entrega y en la inhumación.

Dudas habituales

Preguntas frecuentes

¿Cómo se inscribe la defunción de un gallego que fallece en el extranjero?

Si la persona tenía nacionalidad española, su defunción debe inscribirse en el Registro Civil español, lo que normalmente se tramita a través del consulado de España en el país donde falleció, a partir del certificado local. Esa inscripción permite obtener después un certificado de defunción español, necesario para numerosos trámites en España: herencias, pensiones, seguros o bajas. Si la persona tenía solo la nacionalidad de su país de residencia, se aplican las normas de ese país y sus documentos deben legalizarse para su uso en España. En los casos de doble nacionalidad, debe consultarse con el consulado.

¿Hay que traducir los documentos que llegan de Argentina, Uruguay o Venezuela?

Por lo general, no, ya que están redactados en castellano. Lo que sí requieren es la legalización, que en estos tres países se realiza mediante la Apostilla de La Haya, emitida por la autoridad que cada uno tiene designada. Distinto es el caso de los documentos de Brasil, Suiza, Alemania o Francia: en estos suele ser necesaria una traducción, y en muchos trámites se exige que sea jurada. Antes de encargarla, se recomienda comprobar qué documentos se van a necesitar exactamente en España y para qué trámite, ya que no todos los documentos del traslado requieren traducción.

¿Se puede abrir el féretro para un velatorio cuando llega desde el extranjero?

En la mayoría de los casos, el féretro de un traslado internacional llega cerrado y con la caja de zinc soldada, y no está prevista su apertura. Si la familia solicita ver el difunto o celebrar un velatorio con el féretro abierto, debe plantearse antes del traslado, ya que depende de la normativa, de la autorización sanitaria, del tratamiento aplicado en origen y del tiempo transcurrido desde el fallecimiento. Una alternativa habitual es celebrar el velatorio en el país de origen antes de la salida y, ya en Galicia, una ceremonia con el féretro cerrado.

¿Qué hace la funeraria de destino en una repatriación que llega de fuera?

La funeraria del país de origen se encarga de preparar el difunto, reunir la documentación y organizar el traslado; la de destino recibe el féretro y se ocupa de todo lo que ocurre a partir de su llegada. Esto incluye recogerlo en el aeropuerto o en el punto de llegada del vehículo, revisar la documentación, coordinar el velatorio si lo hay, gestionar la inhumación o la cremación con el cementerio o el crematorio y organizar la ceremonia. Ambas funerarias deben coordinarse: horarios de vuelo, números de documento y datos del destino tienen que coincidir.

¿Se pueden traer a Galicia los restos de un familiar enterrado hace años en América?

Sí. Es una solicitud frecuente cuando la familia dispone de un nicho en la parroquia de origen. El proceso se inicia en el país donde está inhumado: allí debe solicitarse la exhumación conforme a su normativa y obtener los permisos de salida. Después, los restos viajan en una caja de restos o, si la familia lo decide, se incineran y se trasladan las cenizas, lo que suele simplificar el transporte. En Galicia se requiere la aceptación del cementerio de destino. El primer paso es informarse en el consulado y en el cementerio de origen.

¿Es obligatorio que el difunto llegue embalsamado?

En un traslado internacional, lo habitual es que tanto el país de salida como España exijan un tratamiento de conservación o embalsamamiento, además del féretro adecuado. La técnica concreta y el certificado que la acredita dependen de la normativa del país de origen y de la duración prevista del traslado. Existen supuestos particulares, por ejemplo cuando la religión de la persona fallecida no admite el embalsamamiento o cuando el traslado se realiza por carretera desde un país próximo, por lo que la funeraria de origen debe confirmar los requisitos con el consulado antes de preparar el difunto.

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Horario de atención: Atención 24/7, incluyendo festivos.