Trabajo en toda España
Nº de Técnico titulado: 01/24/00024849/SANP108
Tanatopractor certificado en A Coruña
Como tanatopractor titulado, realizo para funerarias y particulares de A Coruña y su provincia la preparación del difunto para el velorio, su conservación hasta la inhumación y los embalsamamientos que exigen los traslados de larga distancia.


Sobre mí
Jesús: Tanatopractor titulado y certificado
Soy técnico tanatopractor titulado, con años de ejercicio profesional en el sector funerario. Dispongo de la formación, las homologaciones y las certificaciones que exige la normativa de policía sanitaria mortuoria para el ejercicio de la tanatopraxia.
Como técnico titulado y acreditado, redacto y firmo las actas tanatológicas que acompañan a los embalsamamientos y a los traslados de difuntos nacionales e internacionales.
Presto servicio principalmente a empresas funerarias y también a particulares. Las intervenciones se realizan conforme a los protocolos sanitarios y a la normativa autonómica aplicable en cada caso.
- Técnico tanatopractor titulado
- Formación y certificaciones acreditadas
- Emisión de actas tanatológicas
- Servicio a funerarias y particulares
Servicios
Tanatopraxia y servicios funerarios
Servicios de tanatopraxia y servicios funerarios complementarios. Selecciona una categoría para consultar cada servicio.
Proceso
Cómo trabajo
Procedimiento de solicitud y prestación del servicio.
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Contacto
Solicitud del servicio por WhatsApp, por teléfono o por email, con los datos del caso: localidad, lugar, fecha prevista y tipo de intervención.
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Valoración
Determinación de la técnica indicada y de la documentación necesaria, y fijación del lugar y la hora de la intervención.
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Realización del trabajo
Desplazamiento, ejecución de la intervención conforme a protocolo y, cuando procede, emisión y firma del acta tanatológica.
*Esta información no constituye asesoramiento legal, se muestra a título informativo y podría cometer errores.
Velorio, misa de corpo presente e inhumación en Galicia
En Galicia los ritos funerarios siguen una secuencia muy definida, también en una ciudad grande como A Coruña. En primer lugar se celebra el velorio, que durante siglos tuvo lugar en el domicilio, durante la noche y con presencia de familiares y vecinos, y que hoy se celebra casi siempre en una sala de tanatorio. A continuación, la misa de cuerpo presente, la misa de corpo presente, con el féretro ante el altar de la iglesia parroquial. Por último, la inhumación, con frecuencia en el cementerio que rodea esa misma iglesia o que está junto a ella.
En la ciudad, el velorio suele ajustarse a los horarios del tanatorio. En el rural, en cambio, sigue siendo frecuente una gran afluencia de vecinos de la parroquia a la sala, un velorio de mayor duración y una hora de misa fijada en función de la disponibilidad del sacerdote, que a menudo atiende varias parroquias a la vez. Este calendario, que no siempre depende de la familia, determina los plazos de preparación y conservación del difunto.
Exposición prolongada y conservación transitoria
Un velorio prolongado con el féretro abierto y un número elevado de visitas exige que el difunto se mantenga en buen estado de conservación durante muchas horas fuera de la cámara frigorífica. En función del tiempo que vaya a transcurrir hasta la inhumación, puede ser suficiente la refrigeración entre los periodos de exposición o puede requerirse un tratamiento de conservación transitoria. La tanatoestética tiene aquí un peso considerable, dado que la exposición del difunto con féretro abierto es una práctica muy extendida en Galicia.
También deben preverse los desplazamientos. El féretro se traslada del tanatorio a la iglesia y de la iglesia al cementerio, en ocasiones con lluvia y con tramos a hombros o a pie. El cierre y la protección del féretro, así como la organización del cortejo en cada tramo, forman parte de la preparación del servicio tanto como el propio velorio.
Cementerios parroquiales en el rural
En la ciudad, el principal cementerio municipal es el de San Amaro, junto a la Torre de Hércules. Sin embargo, fuera del casco urbano, hacia Arteixo, Oleiros, Culleredo o las comarcas de Bergantiños y la Costa da Morte, buena parte de los cementerios son parroquiales: pertenecen a la parroquia y no al ayuntamiento. Es una particularidad gallega con consecuencias prácticas en la tramitación.
Gestión de los cementerios parroquiales
En un cementerio parroquial, la gestión corresponde al párroco o a la comisión o junta que la parroquia tenga constituida. Es la parroquia la que lleva el registro de nichos y panteones, fija las normas de uso y tramita la preparación de cada enterramiento. Esto no significa que estos cementerios queden al margen de la normativa: el reglamento gallego de sanidad mortuoria, el Decreto 151/2014, de 20 de noviembre, se aplica por igual a cementerios municipales y parroquiales en lo que respecta a las condiciones sanitarias, y la inhumación requiere la misma licencia de enterramiento que en cualquier otro lugar.
Titularidad de nichos parroquiales antiguos
Muchos nichos parroquiales se adquirieron hace décadas, a veces con un simple recibo o con una anotación en los libros de la parroquia, y se han transmitido de generación en generación sin actualizar la titularidad. En el momento de utilizarlos, la documentación puede ser incompleta o los herederos pueden residir en lugares distintos. Se recomienda localizar cualquier documento del nicho, consultar con la parroquia y, si es necesario, obtener con antelación la conformidad de los demás herederos. Hacerlo con antelación evita que una cuestión documental retrase la inhumación.
Humedad atlántica y conservación
A Coruña tiene un clima oceánico: temperaturas suaves casi todo el año, precipitaciones frecuentes y una humedad relativa alta por la proximidad del mar. En comparación con el calor del sur peninsular, estas condiciones favorecen en parte la conservación del difunto, pero la humedad plantea problemas específicos:
- Favorece la proliferación de microorganismos y hongos, tanto en el difunto como en los tejidos y las superficies.
- Provoca condensación cuando el difunto pasa de la cámara frigorífica a una sala más templada: la piel se humedece, el maquillaje no se fija correctamente y el resultado tanatoestético se deteriora si no se deja un periodo de aclimatación.
- Afecta a la ropa y a los textiles del féretro, que absorben humedad si se almacenan o se preparan en condiciones inadecuadas.
- Influye en los nichos, sobre todo en los más antiguos, donde las filtraciones de agua y la falta de ventilación condicionan la evolución posterior de los restos.
Por ello, en esta zona, la preparación del difunto tiene en cuenta no solo la temperatura, sino también la humedad ambiental y los cambios bruscos entre espacios fríos y templados.
Alvedro y los traslados desde A Coruña
Los hospitales de la ciudad son de referencia para buena parte de la provincia, por lo que muchos fallecimientos se producen en A Coruña y la inhumación se celebra en otra parroquia, a veces a más de una hora de trayecto. Ese traslado dentro de Galicia se realiza por carretera, en vehículo funerario, y se organiza en función de la hora de la misa en destino.
Para destinos más lejanos, el aeropuerto de A Coruña, en Alvedro, tiene sobre todo conexiones nacionales. Un féretro puede salir desde aquí si hay una compañía que acepte el envío en una ruta adecuada; en caso contrario, lo habitual es recurrir a Santiago de Compostela o a Madrid, o realizar todo el trayecto por carretera cuando el destino está en la península. La funeraria valora la opción más adecuada según el destino, los horarios y los requisitos de la aerolínea.
Dudas habituales
Preguntas frecuentes
¿Qué documentos pide un cementerio parroquial para un entierro?
Lo habitual es que exija la licencia de enterramiento, que se obtiene tras inscribir la defunción en el Registro Civil, junto con los datos de la persona fallecida y algún documento que acredite el derecho sobre el nicho o el panteón: el título, un recibo antiguo o la anotación que conste en los libros de la parroquia. Si quien figura como titular ha fallecido, puede requerirse la conformidad de los herederos. Cada parroquia tiene su propia organización, por lo que la funeraria contacta con el párroco o con la comisión en cuanto se conoce el lugar de la inhumación.
¿El féretro está abierto durante la misa de cuerpo presente?
Por lo general, no. Lo más habitual es que el féretro se cierre en el tanatorio al terminar el velorio, antes de salir hacia la iglesia, y que la misa se celebre con el féretro cerrado ante el altar. No obstante, algunas parroquias mantienen costumbres propias y en ocasiones se solicita una exposición con el féretro abierto antes del cierre definitivo. Esta solicitud debe comunicarse con antelación a la funeraria y al sacerdote, ya que condiciona la preparación del difunto.
¿Qué es la misa de cabo de año?
Es la misa que se celebra al cumplirse el primer aniversario del fallecimiento, una costumbre muy extendida en Galicia. Reúne de nuevo en la parroquia a familiares, vecinos y amigos, y tradicionalmente marca el final del primer año de luto. No tiene implicaciones administrativas ni sanitarias, pero suele condicionar el calendario de otras decisiones, como la colocación de la lápida definitiva o el destino de las cenizas, que muchas familias resuelven antes de esa fecha o, por el contrario, después de ella.
¿Es compatible la cremación con las costumbres gallegas y con la Iglesia?
Sí. Aunque en el rural gallego la tradición del nicho sigue muy presente, la cremación es cada vez más frecuente, también en familias creyentes. La Iglesia católica la admite, siempre que no se elija por motivos contrarios a la fe, y establece que las cenizas se conserven en un lugar sagrado, como un columbario o un nicho del cementerio, en lugar de esparcirlas o guardarlas en el domicilio. Es posible celebrar la misa de cuerpo presente antes de la cremación, o una misa con la urna después. El depósito de la urna en el nicho familiar debe confirmarse con la parroquia.
¿Qué ocurre si el nicho familiar del cementerio parroquial está lleno?
Hay varias opciones, que se valoran con la parroquia. Si ha transcurrido el plazo suficiente desde la última inhumación, puede solicitarse una reducción de restos para liberar espacio; si no, debe buscarse otro nicho en el mismo cementerio, si hay alguno disponible, o recurrir a otro cementerio. La cremación también amplía las opciones, ya que una urna ocupa mucho menos espacio. Se recomienda comprobar con antelación el estado y la capacidad del nicho familiar, sin esperar al momento del fallecimiento.
¿Puede celebrarse el funeral en una parroquia distinta de la del cementerio?
Sí. Es frecuente que la persona fallecida residiera en la ciudad y hubiera dispuesto su inhumación en la parroquia de origen, o a la inversa. En esos casos, la misa puede celebrarse en la iglesia de la parroquia donde está el cementerio, inmediatamente antes de la inhumación, o en una iglesia de la ciudad, con el traslado posterior. En ocasiones se celebran ambas. Los horarios deben coordinarse con los dos sacerdotes y con la funeraria, incluyendo el tiempo de trayecto por carretera, para que el féretro llegue a la hora prevista.
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Horario de atención: Atención 24/7, incluyendo festivos.






