Trabajo en toda España
Nº de Técnico titulado: 01/24/00024849/SANP108
Tanatopractor certificado en Mijas
Realizo extracciones de marcapasos previas a la cremación, actas tanatológicas y preparación del difunto para el velatorio, para funerarias y particulares en Mijas Pueblo, Las Lagunas y La Cala.


Sobre mí
Jesús: Tanatopractor titulado y certificado
Soy técnico tanatopractor titulado, con años de ejercicio profesional en el sector funerario. Dispongo de la formación, las homologaciones y las certificaciones que exige la normativa de policía sanitaria mortuoria para el ejercicio de la tanatopraxia.
Como técnico titulado y acreditado, redacto y firmo las actas tanatológicas que acompañan a los embalsamamientos y a los traslados de difuntos nacionales e internacionales.
Presto servicio principalmente a empresas funerarias y también a particulares. Las intervenciones se realizan conforme a los protocolos sanitarios y a la normativa autonómica aplicable en cada caso.
- Técnico tanatopractor titulado
- Formación y certificaciones acreditadas
- Emisión de actas tanatológicas
- Servicio a funerarias y particulares
Servicios
Tanatopraxia y servicios funerarios
Servicios de tanatopraxia y servicios funerarios complementarios. Selecciona una categoría para consultar cada servicio.
Proceso
Cómo trabajo
Procedimiento de solicitud y prestación del servicio.
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Contacto
Solicitud del servicio por WhatsApp, por teléfono o por email, con los datos del caso: localidad, lugar, fecha prevista y tipo de intervención.
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Valoración
Determinación de la técnica indicada y de la documentación necesaria, y fijación del lugar y la hora de la intervención.
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Realización del trabajo
Desplazamiento, ejecución de la intervención conforme a protocolo y, cuando procede, emisión y firma del acta tanatológica.
*Esta información no constituye asesoramiento legal, se muestra a título informativo y podría cometer errores.
Residentes del norte de Europa en Mijas
El término municipal de Mijas incluye el núcleo de Mijas Pueblo, en la sierra, los barrios de Las Lagunas y la costa de La Cala, y una parte muy elevada de su población empadronada procede de otros países, sobre todo del Reino Unido, Irlanda, los países nórdicos, los Países Bajos, Bélgica y Alemania. Muchos se establecieron en el municipio tras su jubilación y residen en él desde hace décadas. Sus familias, que a menudo viven a miles de kilómetros, siguen prácticas funerarias que no siempre coinciden con la costumbre andaluza del velatorio y la inhumación al día siguiente.
La diferencia principal es la preferencia por la cremación. En buena parte del norte de Europa es la opción más habitual, a veces sin velatorio, en la modalidad que en el Reino Unido se conoce como cremación directa: el difunto se incinera en cuanto los trámites lo permiten y la ceremonia se celebra más tarde, con las cenizas presentes o sin ellas.
Requisitos previos a la cremación
En España, la cremación requiere que la defunción se haya inscrito en el Registro Civil y que se haya concedido la licencia correspondiente. Si el fallecimiento ha dado lugar a una intervención judicial, hace falta además la autorización del juzgado. La solicitud la firma un familiar, normalmente el de grado más próximo, que debe estar localizable y poder firmar aunque resida en otro país, porque el crematorio necesita esa conformidad por escrito. Antes de la incineración hay que retirar el marcapasos o cualquier otro dispositivo con batería, así como los objetos que no deban entrar en el horno.
Si la familia solicita ver el difunto antes de la cremación y tarda unos días en llegar, el difunto debe mantenerse refrigerado o recibir un tratamiento de conservación. Para una cremación sin velatorio ni exposición previa, normalmente no se requiere ningún tratamiento.
Transporte aéreo de cenizas
Tras la entrega de la urna, es frecuente que la familia la transporte en su vuelo de regreso. Las cenizas no están sujetas a las exigencias sanitarias que se aplican a un difunto y, por lo general, pueden viajar con el pasajero, pero hay aspectos prácticos que deben resolverse antes de acudir al aeropuerto.
Material y tamaño de la urna
Para el viaje es preferible una urna ligera y de un material que el escáner de seguridad pueda atravesar, como la madera, el cartón o el plástico rígido. Las urnas de metal grueso o de piedra pueden dar una imagen opaca en el control y, como el personal de seguridad normalmente no las abre, pueden ser rechazadas. Una opción frecuente es viajar con una urna de transporte y adquirir la definitiva en destino. La urna debe tener un cierre firme y, si se lleva a bordo, ajustarse a las medidas del equipaje de mano.
Documentación para viajar con la urna
Lo habitual es llevar el certificado de cremación que entrega el crematorio, con los datos de la persona y la fecha, y una copia del certificado de defunción, a ser posible en formato plurilingüe. Algunos países y algunas aerolíneas piden además una declaración de que la urna contiene solo cenizas, o una traducción de los documentos. La documentación debe llevarse junto a la urna y no en la maleta facturada.
Las normas de la aerolínea y del destino
Cada compañía tiene su política: unas admiten la urna en cabina, otras exigen que vaya facturada y algunas piden aviso previo. Debe consultarse al hacer la reserva y no en el mostrador. Del mismo modo, el país de llegada puede tener requisitos propios para la entrada de cenizas, sobre todo si está fuera de la Unión Europea, y su consulado es el organismo que informa de ellos.
Ceremonias en el país de origen y destino de las cenizas
Es frecuente que la ceremonia principal no se celebre en Mijas sino en el lugar de origen, semanas o incluso meses después, cuando la familia ha podido organizarse y viajar. Mientras tanto hay varias opciones: transportar las cenizas en el primer viaje, depositarlas temporalmente en un columbario o en el domicilio, o que otro familiar las recoja más adelante. En algunos casos se celebra además un acto en la Costa del Sol para los amigos y vecinos que la persona tenía en la zona.
Cuando los hijos residen en países distintos, también se pueden repartir las cenizas en varias urnas pequeñas o relicarios, de modo que cada rama de la familia conserve una parte. Este reparto debe comunicarse al crematorio antes de la entrega.
Certificado de últimas voluntades de residentes extranjeros
Muchos residentes extranjeros otorgaron testamento ante un notario español para sus bienes en España, además del que tengan en su país. Para saber si existe y cuál es el último, se solicita el certificado de actos de última voluntad al Registro General de Actos de Última Voluntad, del Ministerio de Justicia. Puede pedirse cuando han pasado 15 días hábiles desde el fallecimiento, presentando el certificado de defunción, y sirve igual para un ciudadano español que para uno de cualquier otro país.
Ese certificado, sin embargo, solo informa de los testamentos otorgados en España. Si la persona testó también en su país, habrá que consultarlo allí, según el sistema de cada Estado. Algo parecido ocurre con los seguros de vida: el certificado español de contratos de seguros con cobertura de fallecimiento recoge las pólizas contratadas con entidades que operan en España, no las de otros países. En herencias que afectan a dos países, se recomienda que la familia consulte sin demora con un notario.
Dudas habituales
Preguntas frecuentes
¿Es obligatorio celebrar un velatorio antes de la cremación?
No. La familia puede optar por una cremación sin velatorio ni ceremonia, siempre que se cumplan los trámites y los plazos legales, entre ellos el mínimo de 24 horas desde el fallecimiento que se aplica por regla general. Es una opción habitual entre residentes del norte de Europa, que suelen celebrar la ceremonia más adelante. Algunas familias solicitan ver el difunto durante unos minutos antes de la incineración, lo que en la mayoría de los tanatorios es posible con aviso previo.
¿Se puede enviar la urna por mensajería?
Es posible, pero menos sencillo de lo que parece. Muchas empresas de mensajería no aceptan restos humanos, ni siquiera cenizas, y las que lo hacen suelen exigir un embalaje determinado, la documentación de la cremación y, para envíos fuera de la Unión Europea, una declaración de aduanas. Antes de contratar un envío deben comprobarse las condiciones del transportista y los requisitos del país de destino. Por ello, es frecuente que la familia transporte la urna personalmente o encargue el traslado a una funeraria.
¿Se pueden guardar las cenizas en casa?
Por lo general, sí. La normativa sanitaria no impone un destino concreto a las cenizas, de modo que pueden conservarse en el domicilio, depositarse en un columbario o llevarse a otro país. Lo que sí suele estar regulado es dónde pueden esparcirse: las ordenanzas municipales o las normas de los espacios protegidos pueden limitarlo. Si la voluntad de la persona fallecida era que sus cenizas se esparcieran en el mar o en el campo, deben consultarse antes las condiciones del lugar elegido, tanto en España como en su país.
¿Quién puede pedir el certificado de últimas voluntades?
Cualquier persona que presente el certificado de defunción, no solo los herederos. Se puede solicitar en persona, por correo o por internet con identificación digital, abonando una tasa, una vez pasados 15 días hábiles desde el fallecimiento. Si la persona extranjera falleció en España, sirve el certificado de defunción español; si murió en otro país, hará falta el certificado extranjero, normalmente legalizado o apostillado y traducido. El certificado indica si consta testamento en España y ante qué notario se otorgó.
¿Hace falta traducir el certificado de cremación?
Depende del país y del uso que se le vaya a dar. Para el viaje, en muchos casos basta con el original en español, sobre todo si se presenta junto al certificado de defunción plurilingüe. Para trámites oficiales en el país de origen, como cerrar cuentas, cobrar seguros o inscribir la defunción, lo más probable es que se exija una traducción, a veces jurada, y quizá una apostilla. Debe consultarse en destino antes de encargarla, porque no todos los países aceptan cualquier traductor.
¿Cómo se organiza la inhumación de la urna en un cementerio del país de origen?
Debe coordinarse con ese cementerio antes de viajar. Lo habitual es que pida el certificado de cremación y una copia del de defunción, a veces traducidos, y que la inhumación de la urna se haga en una fecha reservada. En algunas zonas del norte de Europa, en pleno invierno, se espera a que el terreno se deshiele para enterrar las urnas, de modo que la ceremonia puede retrasarse meses. Mientras tanto, las cenizas pueden quedarse en España o viajar y esperar en destino.
¿Se puede llevar la urna en coche hasta el país de origen?
Sí, y es una opción frecuente cuando la familia reside en Francia, Bélgica, los Países Bajos o Alemania. Dentro del espacio Schengen no suele haber controles fronterizos sistemáticos, pero el certificado de cremación y el de defunción deben llevarse en el vehículo por si se solicitan. La urna debe ir sujeta y protegida durante todo el viaje. Si el recorrido incluye un trayecto en barco, por ejemplo hacia el Reino Unido o Irlanda, deben consultarse las condiciones de la naviera y los requisitos de entrada.
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Horario de atención: Atención 24/7, incluyendo festivos.






